Entidad editora: Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras (RAHA).
 
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LAUDATIO DE LA ILMA. SRA. Dª PILAR PAZ PASAMAR
 

Dra. María del Carmen Cózar Navarro
Directora de la RAHA

Excelentísima Sra. Alcaldesa de Cádiz, Excelentísimo Sr. Presidente del Instituto de las Academias de Andalucía, Excelentísimos e Ilustrísimos Señores, Dignísimas autoridades, Señoras, Señores.

Sean mis primeras palabras de bienvenida y de agradecimiento, a la Excelentísima Alcaldesa, por acompañarnos en un día tan importante en que rendimos merecido homenaje a una de las escritoras más notable de la literatura española, la ilustrísima Sra. Dª Pilar Paz Pasamar, gracias, Alcaldesa, por el interés que siempre  ha mostrado por las Academias. Mi agradecimiento al Presidente del Instituto de la Academias de Andalucía, el Excelentísimo Sr. D. Gonzalo Piédrola y a su Junta de Gobierno por venir a Cádiz a conmemorar tan importante evento como es el día de las Academias de Andalucía. Gracias al Presidente de la Diputación, dignamente representado por la Vicepresidenta, por permitirnos celebrar tan importante acto solemne en el marco incomparable del Salón regio, escenario de nuestras celebraciones académicas; también deseo expresar mi más profundo agradecimiento a las academias gaditanas por el apoyo prestado a favor de nuestra brillante académica y a todos ustedes académicos mi más cordial bienvenida y mi agradecimiento por vuestra asistencia.

Hoy, 21 de abril de 2012, de nuevo, fieles a nuestra tradición literaria y vocación americanista seguimos recordando a Cervantes y lo hacemos rindiendo un homenaje a una escritora cuya obra ha contribuido a engrandecer la lengua española.

Me cabe el honor, como Directora de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras, glosar la brillante trayectoria intelectual de la Ilustrísima Sra. Dª Pilar Paz Pasamar, académica de número de nuestra corporación americanista y correspondiente de la Reales Academias de San Dionisio y de la de Buenas Letras. Os confieso que semejante cometido supone para mí una gran responsabilidad pues, tan sólo en unos minutos, debo ser capaz de transmitiros, con acierto, la excelencia académica, la talla intelectual y humana de nuestra queridísima Pilar. Espero estar a la altura de las circunstancias.

Pilar nace en la gaditana ciudad de Jerez de la Frontera un 13 de febrero de aquel año en el recuerdo,  en el seno de una familia plena de amor, del amor profundo que sus padres, Arturo y Pilar, se profesaban. Empieza, muy pronto, a vivir entre versos y poemas, arrullada con las bellas baladas que su madre, cantante de arias y opera, le dedicaba.  Luces y también sombras en su corta vida, y, en el recuerdo,  la terrible guerra civil que le dejaría una huella indeleble “el dolor de mi entorno, la ansiedad de los míos, el llanto y los desmayos de quienes iban a mi casa en busca de noticias…..” (Vida y Palabras debidas, 2005).

Y Pilar crece en sabiduría, aprende a ver el mundo a través de la bondad de sus padres, mientras su madre le trasmitía la música del verso, le enseñaba a recitar, su padre la  ayudaba  a apreciar a los grandes clásicos de la literatura española, a la vez que le daba a conocer las letras del cante hondo. Y no podía ser de otra manera, la chiquilla despierta,  pronto se da cuenta que las palabras tenían una ley, que seguían la medida, el orden, una armonía especial, y se enamora y ya quiere escribir. Con tan sólo doce años, inaugura una columna fija de opinión en el jerezano diario “Ayer,”; será el punto de partida, el comienzo de una fecunda actividad literaria que proseguirá sin solución de continuidad con la publicación de poemas, relatos y artículos en el ABC de Madrid, Diario de Cádiz, de Jerez.

En 1949, sus padres deciden trasladar el domicilio familiar a Madrid. Tras cursar el bachillerato en el colegio de las carmelitas inicia los estudios de la licenciatura de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones. Pilar acude a los encuentros literarios que se celebran en el Instituto de Cooperación Iberoamericana, conoce a Ernesto Cardenal, a Mario Cajina-Vega, Edmundo de Ory autores hispanoamericanos, con los que mantendrá  una importante correspondencia.

Al calor de estas vivencias escribe Mara, su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó una gran expectación en el ámbito poético de la época, Vicente Alexandre,  Juan Ramón Jimenez quién tras leerlo comenta “Hay una muchacha, Pilar Paz Pasamar que ha escrito un poema excelente y magnífico sobre Dios. Entre los jóvenes poetas encuentro de vez en cuando cosas excelentes. El poema es una joya, esa niña es genial…” ¿Dónde está el reino de la rebeldita?

Porque la transcendencia está presente en la obra de Pilar desde el primer momento, es el hilo conductor de su producción literaria. Esa búsqueda empieza desde pequeña a través de realidades poéticas y lenguaje propio; es una búsqueda, un camino, es, en definitiva, la felicidad de saber que esta vida no es el final…Por eso, pienso yo que su poesía es alegre y esperanzadora. “Dulce oro Viejo”, “Los niños Interiores” y en tantas otras.

Pero estábamos con Mara, Carmen Conde en el prologo decía: “¿de dónde viene esta muchacha? Ha llegado a mí como si saliera de un grupo de amigas que aún cantan al amor en mi memoria. Ha preguntado por las cosas que para los poetas son ley y ha escuchado reverente lo que se le contestaba desde la ley. Ha dicho sus poemas como si lo respirara, y ha puesto su vida en afirmarse esclava de la gracia. Para ella no hay nada mejor que ser poeta que leer poesía y delante de su fe nueva, con vaho de cuenco materno, yo he reafirmado la mía milenaria.”

 Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. En esos años de  1951 a 1954 se funda la Revista Platero en la que colaboran Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid. Pilar contribuye  con la publicación de la correspondencia mantenida con Juan Ramón Jimenez.

“gracias querida Pilar de veinte años, por tanto regalo como me mandas en tus preciosas cartas. Gracias por la encantadora  canción para Antonia, por  todo lo que el artículo de la excursión a Moguer supone…Ahora estaré siempre al lado de ustedes y a tu lado, porque tú estás sola de tu grupo en Madrid.  Hoy mismo he echado una carta  para los amigos de Cádiz con la presentación que me pidieron para Rafael Alberti anunciándoles el envío de trabajos nuevos para la revista y ya no les dejaré mientras yo viva, repito….”
Pilar vive con intensidad los acontecimientos literarios, se afana por difundir las obras de las autoras hispanoamericanas; cuando Dulce María Loynaz viene a España con motivo del V Centenario de los Reyes Católicos, las escritoras y poetas españolas organizan un acto en su honor y designan a Pilar para que le rinda un homenaje escrito que la poetisa leyó en la recepción celebrada en el restaurante Lardhi.
Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del premio Adonais; De uno de sus poemas más significativos, el reclinatorio, Juan Ramón Jimenez comentaría en una de sus cartas “sí, he leído el reclinatorio que me revela una poesía plena, rica y delicadamente fuerte. Nada más fuerte que la delicadeza exacta…”

 Lleva una actividad desenfrenada pronuncia conferencias de literatura española e Hispanoamericana en Italia, Marruecos, Túnez. Es invitada a participar en los encuentros culturales organizados por el círculo de intelectuales y escritores judíos de Tetuán. En 1956, obtiene el premio atzavara por el poemario  Ablativo amor,  y  un año después publica Del abreviado mar, 1957, un homenaje a la poesía de Góngora. A su amiga Carmen Conde éste le parece un libro más intenso, lleno de sugestión, de oreo y de encanto. Tanto en los poemas de estrofa amplia…. Como en las canciones de su itinerario poético…”

Son libros que mantienen la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del cincuenta.

             En ese mismo año, 1957,  Pilar se casa en la capilla de San Felipe Neri, con Carlos Redondo y se quedan en Cádiz, ciudad de la que nunca se había desvinculado. Ya está Pilar en Cádiz, en Hispanoamerica, muy cerquita, al ladito sólo hay que atravesar la mar Océano. Comencé a vivir, dice Pilar, lo que había escogido tan alegre y libremente así que estuve once años seguidos sin publicar ningún libro mientras criaba y cuidaba de mis cuatro hijos…

Ya somos más para nombrarte,/ mar nuestro, mar de cada día./ Mis pies acerco hasta tu espuma/ y te presento a la hija mía./ Crecerá rubia junto al sitio/ donde deliras y porfías,/ tendrá tu luz sobre sus ojos,/ paseará por tus orillas/ y la tendrás por  compañera/ entre tus blandas compañías/ No temerá tus arrebatos,/ sabrá de ti más que yo misma,/ y aprenderá a decirte madre, cuando comprenda tu fatiga./ Mar maternal, dulce mar nuestro,/ abandonada y siempre viva./ Ya ves: yo vengo con mi fruto/ a que lo beses y bendigas/ y a reclamar de tu sonido/ una constante letanía/ con la que vele y adormezca/ este pedazo de mi vida... /¡Como tú acunas en tus brazos/ a la salada maravilla.

Pero la poeta no se agota en el matrimonio muy al contrario resurge con fuerza iluminada por la luz gaditana. Colabora en revistas, imparte conferencias, interviene en programas del Circulo Literario La Rábida, en los Cursos de Verano, organizados por la Universidad de Cádiz y por la de Sevilla. Fue en ésta ciudad, en Sevilla, donde junto a Javier Lasarte, Matilde Donaire,  Juan Antonio Carrillo Salcedo, Carlos Muñíz, difusores de la obra juanramoniana crean la Revista Papeles de la Alacena. No abandona la creación literaria, la soledad contigo1960, finalista del premio ciudad de Sevilla, Violencia inmóvil, 1967, finalista del premio Punta Europa.

La poesía de Pilar, comenta Ana Sofía Pérez Bustamante, profesora de Literatura de la Universidad de Cádiz, conocedora de su obra, se imbrica en ese viaje de ida y vuelta de la lírica a los dos lados del Atlántico. En su conferencia "Poesía femenina de lo cotidiano" (1964), pone Pilar, como ejemplos de sensibilidad hacia las realidades de la vida más doméstica y sencilla, a César Vallejo y Pablo Neruda. De otro lado, otro poeta muy admirado por Pilar, y muy presente en su primera etapa, es Federico García Lorca. Lorca, Vallejo y Neruda son tres poetas telúricos, tan potentemente imaginativos como tiernamente cálidos, con los que dialoga la autora de "La alacena".

A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos. Ya por esas fechas, Pilar ocupaba el sillón G de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras. José María Pemán, a la sazón Director de la Hispanoamericana, conocedor de su obra, la invita a formar parte de la corporación americanista. Pilar tiene 33 años, el insigne escritor sabe todo lo que la joven escritora puede aportar al mundo de la cultura, al mundo de las academias, está convencido de que la Biblioteca  americanista se enriquecería  muy pronto con sus obras como así fue. La torre de babel y otros  asuntos, 1982.- Textos Lapidarios, 1990.-"Philomena", "-(Finalista de XIII premio de poesía mística 1994.-" Fernando Rielo”, finalista del premio andaluz de la crítica;"Los niños interiores, (2008, I premio poesía andaluza;

"El público lee" de Canal Sur 2008).-Libros antológicos de su obra;"La Alacena, colección jerezana Arenal y  "Opera Lecta en la colección Visor Madrid 2010. "Poesía femenina hispanoamericana y la búsqueda de identidades", de 1992: "Fernando Quiñones y Jose Luis Tejada en la época de Platero", año 2000 y  Sophía"2003 son los versos dedicados a su marido, Carlos Redondo, tras su fallecimiento acontecido en 1997
«Ahora te sé, pues te recuerdo. / -Saber es recordar según el griego-. /Ahora sé más de ti que cuando estabas. / Ahora puedo medir lo que me deshabitas. / Ahora sé más de ti por lo que falta. / Te digo más, porque el silencio impera».

Una importante y abundante producción literaria que pronto podremos disfrutar gracias a la edición de sus obras completas en dos tomos-uno dedicado a la prosa y oro al verso que la Dra. Ana Sofía Pérez Bustamante y Mª del Mar López Cabrales, docente de la Universidad del Colorado han preparado. 

Su  obra profunda y delicada  pone de manifiesto una voz muy personal y, a la vez, muy enraizada en la tradición lírica andaluza y en las voces de San Juan de la Cruz, Juan Ramón Jiménez y los libros más líricos y sapienciales de la Biblia. Una obra, por otra parte, inmersa en el cauce de la lírica femenina de la segunda mitad del siglo XX, justo el momento en que la escritura de mujer empieza a afianzarse en un panorama difícil (ahí, la labor de Carmen Conde, Ángela Figuera, Concha Lagos o Gloria Fuertes, un grupo que es el que acoge a una jovencísima Pilar Paz en el Madrid de principios de los años 50).

La calidad de su obra, la exquisitez en el trato académico, el brillo de su formación humanista y el señorío de su personalidad distinguen a la Ilustrísima Sra. Dª Pilar Paz Pasamar, la académica más antigua y también la más precoz de cuantos formamos partes de esta Real Corporación,  haciéndola merecedora de la medalla de honor del Instituto de academias de Andalucía.

 


ISSN: 2174-0445



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